Welink Legal Welink Legal
pension-alimenticia-quien-abonarla

¿Qué es la pensión alimenticia y a quién le corresponde abonarla?

Welink Legal

Welink Legal

Cuando una pareja se separa o se divorcia, son siempre los hijos los que se encuentran en la posición más vulnerable. Por eso, nuestra legislación civil les protege de forma especial, ya sean menores, incapacitados o dependientes económicamente. El objetivo es garantizar su bienestar y evitar el riesgo de precariedad, y una forma de hacerlo es a través de la pensión alimenticia.

 

Sumario:

  • ¿Qué es la pensión alimenticia?
  • ¿A quién le corresponde pagar la pensión alimenticia?
  • ¿Qué gastos se incluyen en la pensión alimenticia?
  • ¿Cómo se calcula la pensión de alimentos?
  • ¿Cuándo hay que actualizar la pensión de alimentos?
  • ¿Cuándo termina la obligación de pagar la pensión alimenticia?
  • ¿Qué ocurre si se deja de pagar la pensión alimenticia?

 

¿Qué es la pensión alimenticia?

En nuestro ordenamiento jurídico, hay previstas muchas protecciones que se dirigen a los hijos de padres separados o divorciados. De entre todos ellos, la pensión de alimentos destaca por ser la principal obligación que deben asumir en algunos casos los progenitores. 

 

Pero no es este  el único contexto en el que funciona la pensión alimenticia. Puede imponerse a cualquier familiar para asegurar que uno o varios de sus parientes tengan cubiertas sus necesidades fundamentales en todo momento.

 

Ahora bien, tras un divorcio es cuando más comúnmente se recurre a la pensión de alimentos, que no es otra cosa que la aportación económica mensual que realiza el progenitor que no tiene la guarda y custodia de los hijos para que tengan todos sus gastos cubiertos. De esta forma, contribuye también en su manutención hasta que puedan valerse por sí mismos.

 

¿A quién le corresponde pagar la pensión alimenticia?

El deudor o alimentante suele ser, como ya hemos adelantado, el progenitor que no tiene la guarda y custodia. Debe abonar la pensión mensualmente. Y su importe se fija en el convenio de separación o de divorcio o en la sentencia judicial (si no ha habido acuerdo entre los cónyuges).

 

En otras palabras, que exista o no pensión de alimentos depende del tipo de custodia que se aplique en cada caso:

 

  • Si la custodia es monoparental: el progenitor no custodio está obligado a pagar la pensión alimenticia. 
  • Si la custodia es compartida: ambos progenitores tienen la obligación de abonarla en la proporción que se acuerde, según la situación económica de cada uno. Para calcular el reparto de la pensión se tiene en cuenta, además de los ingresos respectivos, quién se ha quedado en el domicilio familiar o qué cargas soporta cada uno.

 

¿Qué gastos se incluyen en la pensión alimenticia?

Nuestro Código Civil determina que la pensión de alimentos debe cubrir los gastos necesarios para el mantenimiento de sus beneficiarios, a los que se les llama alimentistas. Así, debe incluir cuestiones como las siguientes:

 

  • La manutención.
  • La habitación.
  • El vestido.
  • La asistencia sanitaria.
  • La educación de los hijos menores de edad o dependientes.
  • Aseo y enseres personales.
  • Elementos de ocio.

Y, si hablamos de un hijo que todavía no ha nacido, se incluirán también los gastos del embarazo y del parto.

 

El total de estos gastos a cubrir se establece como una cantidad anual, que se abona mes a mes, sin excepciones. Esto significa que el pago ha de efectuarse incluso cuando los hijos se encuentran con el alimentante.

 

Hasta aquí hemos explicado cuáles son los gastos normales, cotidianos y previsibles, que se fijan en el convenio de divorcio o en la sentencia. Son los que se conocen como gastos ordinarios, pero también existen los gastos extraordinarios. Por ejemplo, las intervenciones médicas excepcionales, las ortodoncias, las actividades extraescolares o los campamentos de verano. 

 

En todos estos casos, se requiere el acuerdo del progenitor que paga la pensión para que confirme el gasto. Y lo normal es que se reparta el pago al 50 %. 

 

¿Cómo se calcula la pensión de alimentos?

Una de las cuestiones más importantes que se plantea en estos casos es el cálculo de la pensión alimenticia, que, lógicamente, no contempla los gastos extraordinarios.

 

Para calcular su importe se valoran, sobre todo, dos aspectos: las posibilidades económicas que tiene cada progenitor y las necesidades que tienen los hijos. Para tener esto en cuenta, el juez analiza una a una circunstancias como las siguientes:

 

  • Los ingresos de cada progenitor.
  • El número de hijos perceptores de la pensión.
  • El lugar de residencia de cada uno.
  • Las necesidades de los hijos en cuanto a vestido, coberturas sanitarias, alimentación, educación, etc.
  • Las necesidades especiales de los hijos, como por ejemplo posibles discapacidades.
  • Las servidumbres económicas de cada progenitor (hipotecas, préstamos, alquiler de vivienda, etc.).

 

No obstante, has de saber que no existe un criterio uniforme a la hora de calcular la pensión de alimentos. Los jueces analizan cada caso concreto para determinar esa cantidad en particular.

 

Para ayudar en este asunto, el CGPJ (Consejo General del Poder Judicial) ha elaborado y puesto a disposición de los interesados una app online con un sistema de tablas que sí suelen usar los juzgados.

 

¿Cuándo hay que actualizar la pensión de alimentos?

 

La pensión de alimentos se debe actualizar anualmente, con arreglo al IPC (Índice de Precios de Consumo), ya sea el 1 de enero de cada año o en la fecha que prevea la resolución judicial.

 

Asimismo, la pensión de alimentos acordada en convenio o sentencia se puede modificar, tanto aumentando como disminuyendo su importe, cuando cambien los ingresos o las necesidades de los progenitores o de los hijos.

 

¿Cuándo termina la obligación de pagar la pensión alimenticia?

 

El fin de la obligación de pagar la pensión de alimentos no llega cuando los hijos dejan de ser menores, sino cuando se cumplen determinados requisitos. Por ejemplo, la pensión se mantendrá hasta que el hijo se integre en el mercado laboral, o mientras siendo mayor de edad tenga ingresos inferiores al SMI (Salario Mínimo Interprofesional).

 

Al contrario, finaliza si el hijo es desheredado, si accede a condiciones de vida que le permitan subsistir por sí mismo, si fallece el alimentista o el alimentante o si este se queda sin recursos, por ejemplo.

 

¿Qué ocurre si se deja de pagar la pensión alimenticia?

 

Cuando, sin que lo autorice el juez, el progenitor que paga la pensión alimenticia deja de hacerlo, se le puede exigir lo no pagado en el plazo de 5 años. Esta exigencia corre a cargo del otro cónyuge, que en caso de incumplimiento debe requerir el pago de forma extrajudicial.

 

Antes de poner el incumplimiento en conocimiento del órgano judicial, es recomendable que envíes un burofax, requiriendo a la otra parte que cumpla con el convenio pactado o la sentencia de divorcio. Y, si esta vía no da resultado, deberás requerir el pago de la cantidad que deba por vía ejecutiva. Si no paga, el juez decretará el embargo de su sueldo o de cualquier otro ingreso que tenga el incumplidor.

 

Hay que recordar que el impago de la pensión de alimentos puede llegar a ser un delito penal de abandono familiar. Esto sucede cuando transcurren dos meses sin pagar consecutivos, o bien cuatro meses no seguidos.

 

Por esta y todas las demás razones, es muy importante que cuentes con el asesoramiento especializado adecuado a la hora de negociar y calcular el importe de la pensión alimenticia. Y también conviene que tengas bien claro qué conceptos de gasto se incluyen y cuáles no.

 

No hay que olvidar que son precisamente los temas económicos los que más discrepancias y conflictos provocan a la hora de formalizar un divorcio. No contar con ayuda legal experta puede dar lugar a enfrentamientos innecesarios, que serían fácilmente superables con la experiencia y los conocimientos de un abogado especializado en Derecho de familia.

 

¿Eres abogado?

Regístrate en la primera comunidad creada exclusivamente para despachos de abogados y clientes